FRACTURAS DR AMAURY

Atención de fracturas en Loja: tipos frecuentes, tratamiento y recuperación. Dr. Amaury Meza

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DR. AMAURY MEZA

20 de jul, 2026

9 min de lectura

Conoce las fracturas más frecuentes, cómo se diagnostican, sus opciones de tratamiento y cuándo acudir a un traumatólogo en Loja.

Atención de fracturas en Loja: tipos más frecuentes, tratamiento y recuperación

Una fractura es la ruptura parcial o completa de un hueso. Puede producirse por una caída, un accidente, una lesión deportiva, un golpe directo o por el debilitamiento progresivo de los huesos.

Las fracturas más frecuentes afectan la muñeca, el brazo, la clavícula, la cadera, la pierna y el tobillo. Su tratamiento puede incluir inmovilización con férula o yeso, reducción de la fractura, rehabilitación o cirugía, dependiendo del hueso afectado y de la gravedad de la lesión.

El Dr. Amaury Meza Ayola, especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología en Loja, realiza la evaluación, tratamiento y seguimiento de pacientes con fracturas y otras lesiones del aparato musculoesquelético.

¿Cómo saber si puede existir una fractura?

Después de una caída, un golpe o un accidente, algunos síntomas pueden hacer sospechar la presencia de una fractura:

  • Dolor intenso en la zona lesionada.
  • Inflamación que aumenta progresivamente.
  • Aparición de moretones.
  • Dificultad o imposibilidad para mover la extremidad.
  • Dolor al apoyar el pie o utilizar la mano.
  • Deformidad visible.
  • Sensación de que el hueso se mueve de manera anormal.
  • Acortamiento o cambio de posición de una extremidad.
  • Hormigueo, pérdida de sensibilidad o debilidad.

No todas las fracturas producen una deformidad evidente. Algunas permiten mover la extremidad o caminar, pero siguen necesitando valoración médica y estudios de imagen.

¿Cuáles son las fracturas más frecuentes?

Fractura de muñeca

La fractura de muñeca es frecuente después de una caída con la mano extendida. Puede causar dolor, inflamación, dificultad para mover la mano y deformidad en la zona.

El tratamiento depende de la posición de los fragmentos, la estabilidad de la fractura y la afectación de la articulación. Algunas fracturas pueden tratarse con inmovilización, mientras que otras necesitan una reducción o cirugía.

Fractura de clavícula

La clavícula puede fracturarse por una caída sobre el hombro, un golpe directo o una lesión deportiva. Generalmente produce dolor, inflamación y dificultad para mover el brazo.

Muchas fracturas de clavícula pueden tratarse con inmovilización y controles periódicos. Las fracturas desplazadas, abiertas o inestables pueden requerir tratamiento quirúrgico.

Fractura de brazo

Las fracturas del húmero pueden localizarse cerca del hombro, en la parte media del brazo o cerca del codo. Son frecuentes después de caídas, accidentes o traumatismos directos.

El tratamiento depende de la ubicación, el desplazamiento y la estabilidad de la fractura. También es importante valorar los nervios y vasos sanguíneos cercanos.

Fractura de codo

Las fracturas alrededor del codo pueden afectar el húmero, el radio o el cúbito. Pueden causar dolor intenso, inflamación y dificultad para flexionar o extender el brazo.

Algunas fracturas necesitan inmovilización, mientras que otras requieren cirugía para recuperar la alineación y el movimiento de la articulación.

Fractura de cadera

La fractura de cadera es más frecuente en adultos mayores, especialmente cuando existe osteoporosis. Puede presentarse después de una caída aparentemente leve.

Los síntomas más habituales son dolor en la cadera o la ingle, imposibilidad para caminar y dificultad para mover la pierna. Requiere valoración médica inmediata y, en muchos casos, tratamiento quirúrgico.

Fractura de pierna

Las fracturas de tibia y peroné pueden producirse por accidentes, lesiones deportivas, caídas o golpes de alta energía.

Pueden causar dolor, inflamación, deformidad e imposibilidad para apoyar la extremidad. El tratamiento puede incluir inmovilización, reducción o cirugía, dependiendo de las características de la lesión.

Fractura de tobillo

La fractura de tobillo puede ocurrir durante una caída, un giro brusco o una actividad deportiva. En ocasiones puede confundirse con un esguince.

Debe sospecharse una fractura cuando existe dolor intenso, inflamación considerable, dificultad para apoyar el pie o deformidad. Las fracturas estables pueden tratarse con inmovilización, mientras que las inestables pueden necesitar cirugía.

Fracturas del pie

Los dedos, metatarsianos y otros huesos del pie pueden fracturarse por golpes, caídas, torceduras o sobrecarga repetitiva.

El tratamiento depende del hueso afectado y del desplazamiento. Es importante mantener una alineación adecuada para evitar dolor persistente y alteraciones al caminar.

Fracturas en niños y adolescentes

Los huesos en crecimiento presentan características particulares. Algunas fracturas infantiles pueden afectar la placa de crecimiento y necesitan seguimiento especializado.

Aunque los niños suelen tener buena capacidad de recuperación, una fractura mal alineada puede causar alteraciones en el crecimiento o en el funcionamiento de la extremidad.

¿Cómo se diagnostica una fractura?

El diagnóstico comienza con una evaluación del mecanismo de la lesión, los síntomas y el estado de la extremidad. El traumatólogo examina la zona para valorar dolor, inflamación, movilidad, estabilidad, sensibilidad y circulación.

Las radiografías permiten confirmar la mayoría de las fracturas y observar la posición de los fragmentos. En lesiones complejas o que afectan una articulación puede ser necesario realizar una tomografía. En determinados casos también pueden solicitarse otros estudios.

¿Cómo se tratan las fracturas?

El objetivo del tratamiento es conseguir que el hueso cicatrice en una posición adecuada y recuperar la función de la extremidad.

La elección del tratamiento depende de:

  • Hueso afectado.
  • Ubicación de la fractura.
  • Número y posición de los fragmentos.
  • Estabilidad de la lesión.
  • Afectación de una articulación.
  • Estado de la piel y los tejidos.
  • Edad y condición general del paciente.
  • Nivel de actividad y necesidades funcionales.

Tratamiento conservador

Las fracturas estables y bien alineadas pueden tratarse sin cirugía. El manejo puede incluir:

  • Férula.
  • Yeso.
  • Cabestrillo.
  • Bota ortopédica.
  • Reposo y protección de la extremidad.
  • Medicamentos para controlar el dolor.
  • Controles radiográficos.
  • Rehabilitación progresiva.

Durante el seguimiento se verifica que la fractura conserve una alineación adecuada mientras el hueso cicatriza.

Reducción de una fractura

Cuando los fragmentos se encuentran desplazados, puede ser necesario realizar una reducción para devolverlos a una posición más adecuada.

Después de la reducción se coloca una inmovilización y se realizan controles para comprobar que la posición se mantiene durante la recuperación.

Tratamiento quirúrgico

La cirugía puede estar indicada cuando la fractura es inestable, está desplazada, afecta una articulación, compromete la piel o no puede mantenerse alineada mediante inmovilización.

Durante el procedimiento pueden utilizarse placas, tornillos, clavos u otros sistemas para estabilizar el hueso mientras cicatriza.

La necesidad de cirugía se determina individualmente después de valorar la fractura y las condiciones generales del paciente.

¿Qué hacer ante una posible fractura?

Si sospechas que una persona tiene una fractura:

  • Evita mover innecesariamente la zona lesionada.
  • No intentes enderezar la extremidad.
  • Retira anillos, pulseras o accesorios si existe inflamación.
  • Inmoviliza la extremidad en la posición en la que se encuentra.
  • Aplica frío local envuelto en una tela.
  • Busca atención médica lo antes posible.

Si existe una herida, no intentes introducir nuevamente el hueso ni manipular la zona.

¿Cuándo una fractura necesita atención urgente?

Debe buscarse atención inmediata cuando existe:

  • Hueso visible o herida sobre la fractura.
  • Deformidad importante.
  • Sangrado abundante.
  • Dolor muy intenso.
  • Pérdida de sensibilidad.
  • Mano o pie frío, pálido o azulado.
  • Imposibilidad para mover los dedos.
  • Fractura después de un accidente de tránsito o una caída de altura.
  • Dolor de cadera e imposibilidad para caminar en un adulto mayor.
  • Lesión acompañada de golpe en la cabeza, dificultad respiratoria o pérdida de conciencia.

Estas señales pueden indicar una fractura abierta, daño vascular, lesión nerviosa u otro traumatismo que requiere atención urgente.

¿Cómo es la recuperación de una fractura?

La recuperación depende del hueso afectado, el tipo de fractura, el tratamiento realizado, la edad y el estado general del paciente.

Durante las primeras semanas es importante proteger la extremidad y asistir a los controles indicados. Las radiografías permiten comprobar que el hueso mantiene una posición adecuada y que se está formando nuevo tejido óseo.

Cuando la consolidación lo permite, se inicia una recuperación progresiva para:

  • Recuperar la movilidad.
  • Disminuir la rigidez.
  • Fortalecer los músculos.
  • Mejorar el equilibrio.
  • Recuperar la marcha.
  • Retomar las actividades cotidianas.
  • Regresar de forma segura al trabajo o al deporte.

La ausencia de dolor no siempre significa que el hueso ya está completamente consolidado. Por eso es importante no retirar la inmovilización ni reiniciar actividades de impacto sin autorización médica.

Posibles complicaciones de una fractura

La mayoría de las fracturas evoluciona favorablemente cuando recibe el tratamiento adecuado. Sin embargo, pueden presentarse algunas complicaciones:

  • Consolidación lenta.
  • Falta de unión del hueso.
  • Cicatrización en una posición inadecuada.
  • Rigidez articular.
  • Pérdida de fuerza.
  • Infección.
  • Lesión de nervios o vasos sanguíneos.
  • Dolor persistente.
  • Artrosis después de una fractura articular.

El diagnóstico oportuno y el seguimiento traumatológico ayudan a reducir estos riesgos.

¿Cómo prevenir algunas fracturas?

Aunque no todos los accidentes pueden evitarse, algunas medidas ayudan a disminuir el riesgo:

  • Utilizar calzado adecuado.
  • Mantener los espacios del hogar bien iluminados.
  • Retirar alfombras u objetos que puedan causar caídas.
  • Utilizar protección durante actividades deportivas.
  • Mejorar la fuerza muscular y el equilibrio.
  • Mantener una alimentación adecuada.
  • Consultar sobre la salud ósea cuando existe riesgo de osteoporosis.
  • Seguir correctamente las indicaciones médicas después de una lesión.

Preguntas frecuentes sobre fracturas

¿Puedo tener una fractura aunque pueda mover la extremidad?

Sí. Algunas fracturas permiten mover el brazo, la mano, la pierna o el pie. La capacidad de movimiento no descarta una fractura.

¿Una fractura siempre necesita yeso?

No. El tratamiento puede incluir férula, cabestrillo, bota ortopédica, yeso o cirugía. La elección depende del tipo de fractura y de su estabilidad.

¿Todas las fracturas desplazadas necesitan cirugía?

No necesariamente. Algunas pueden alinearse mediante una reducción y mantenerse estables con inmovilización. Otras necesitan cirugía para conservar una posición adecuada.

¿Cuánto tiempo tarda en consolidar una fractura?

El tiempo varía según el hueso, la edad, la gravedad de la lesión y el tratamiento realizado. La recuperación puede tomar desde varias semanas hasta algunos meses.

¿Cuándo puedo volver a trabajar o hacer deporte?

El retorno depende de la consolidación del hueso, la movilidad, la fuerza y las exigencias de cada actividad. Debe realizarse progresivamente y con autorización médica.

¿Qué sucede después de retirar el yeso?

Es frecuente presentar rigidez, debilidad, sequedad de la piel y disminución del volumen muscular. La movilidad y la fuerza suelen recuperarse progresivamente con los cuidados y ejercicios indicados.

¿Una fractura puede dejar secuelas?

Algunas fracturas complejas, articulares o mal alineadas pueden dejar limitación de movimiento, inestabilidad o dolor. Un tratamiento oportuno y un seguimiento adecuado ayudan a disminuir este riesgo.

Atención de fracturas en Loja

El Dr. Amaury Meza Ayola brinda atención especializada en Cirugía Ortopédica y Traumatología, incluyendo el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de fracturas en niños, adultos y adultos mayores.

Clínica Santa Isabel
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